Las personas están por encima de estados, ideologías, religiones e intereses. Y, en consecuencia, deben estar por encima de las leyes e imposiciones que les priven de su libertad o impongan deberes que obstaculicen sus derechos… Me parece a mí, vamos, y esta historia va de eso.
Hilda del Carmen Molina es una neurocirujana cubana, hija del régimen y fundadora de una importante clínica neurológica. Hace 15 años comenzó a separarse de las ideas de la revolución cubana y sus representantes la declararon disidente, lo que limita desde entonces sus derechos en la República Cubana.
A consecuencia de ello Hilda no pudo viajar en estos 15 años a Argentina, donde vive parte de su familia. Su madre también hubo de quedarse en Cuba con ella. Hace meses las autoridades cubanas admitieron que la madre de Hilda viajase a Argentina para conocer a sus bisnietos. Aún sigue allí.
Hilda del Carmen ha seguido luchando estos años por su libertad, por el derecho de cruzar fronteras. En marzo pasado el Parlamento Latinoamericano solicitó que Cuba permitiese a Hilda abandonar el país en las condiciones que el gobierno cubano estimase oportunas. Y después de 15 años, este domingo, Hilda llegará a Argentina para conocer a sus nietos y acompañar a su madre.
Aunque el gobierno le ha dado un plazo de 30 días para regresar Hilda afirma que estará en Argentina el tiempo necesario para solucionar sus asuntos y que tiene la firme voluntad de regresar a su hogar con su madre:
“Me dieron el permiso y me dijeron que podía volver a Cuba cuando lo desee [tengo que buscar otras fuentes porque la que tengo se contradice respecto a la duración del permiso], pero ellos saben que yo voy a asistir a mi madre y cuando ella se reponga vamos a regresar, porque no me quiero quedar en Argentina”.
Que un cubano no regrese a Cuba en el tiempo estipulado por el gobierno provoca la pérdida de todas sus posesiones en el país, en la práctica desaparece física y jurídicamente. Al ser el caso de Hilda algo distinto del resto desconozco cuáles serian las consecuencia para ella y para su madre.
Creo que algo falla en algún lugar. ¿No? Esto te tiene que chirriar, salvo que seas un déspota ilustrado o un visionario o quizá hayas estado en contacto con los Elohim y tu palabra sea ley. No sé… el mínimo sentido común te hace ver que esto no tiene sentido. El cierre de fronteras es muy útil para limitar ese sentido común, pero en fin. Leyendo entrevistas como ésta al embajador cubano en España se puede tener una noción de cómo son las cosas allá.
6 months ago